martes, 8 de diciembre de 2015

LA JUSTICIA LA GRAN OLVIDADA

Andamos de campaña electoral y ayer se produjo el debate definitivo o algo así, debate que yo no vi. Por lo poco seguido en Tuiter parece que nuevamente la Justicia no mereció la atención que precisa, un sistema de resolución de conflictos y de protección de derechos que parece no importar. La brigada tuitera como colectivo lleva meses (años) denunciando las carencias y situación de la misma.

Desde que ejerzo la situación de la Justicia está mal y es manifiestamente mejorable, pero en mi opinión estos cuatro años de gobierno han sido un ataque directo al sistema, iniciado por Gallardon, pero mantenido el rumbo por su sucesor Catala, al fin y al cabo siguiendo las directrices del Gobierno de Rajoy.

Creo que nunca hasta ahora había visto la cohesión y la union de abogados, jueces, fiscales, secretarios judiciales, funcionarios, procuradores a título individual y resto de lo que se viene a llamar operadores de la justicia, todos ellos coincidentes en la denuncia de esta situación y de los efectos de las decisiones de este gobierno.

- Las tasas judiciales que buscaban implantar una justicia para ricos y otra para pobres, limitando el acceso a la justicia. Dificultando la interposición de recursos

- la reforma del poder judicial buscando acabar con jueces independientes y coartar el autogobierno de los mismos

- la reforma de la ley de enjuiciamiento criminal poniendo plazos máximos de instrucción que afectará la investigación de causas complejas como las de corrupción y generando previsiblemente la impunidad de estos delitos

- retrasos inasumibles en los señalamientos de juicios, señalando para dentro de dos, tres o cuatro años

- deliberada no inversión en medios de los juzgados 

- una caótica forma de legislar, con algunas leyes modificadas mas de 20 veces. La indebida utilización de los decretos leyes. O la utilización inadecuada de la corrección de errores

- desjudicialiacion y "privatización" de competencias hasta entonces de los juzgados, como con la ley de jurisdicción voluntaria o la pretendida privatización del Registro Civil.



Por apuntar algunas de las más importantes. El principio de Hanlon expresa que no atribuyas a la maldad lo que puedas atribuir a la estupidez. Y es cierto que muchas reformas legislativas parecen más propias de un imbecil que de un jurista, pero la extraña coincidencia de todas ellas hace ver que suponen un concenciado y deliberado plan para laminar un pilar de la democracia, la Justicia, el sistema de garantía de los derechos y libertades de los ciudadanos,

Así que querido lector recuerda esto cuando votes. Y recuerda que hay una práctica unanimidad de las asociaciones de jueces, fiscales, secretarios judiciales, sindicatos de funcionarios y CGAE que denuncian todo eso.

Y que la ya importante brigada tuitera lleva meses luchando contra esto.


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